Querétaro, Querétaro, a 21 de marzo de 2025.- Aunque la gente se niega a hablar del tema y es tabú, la cultura cannábica va en aumento y prueba de ello lo dan los dueños de locales establecidos, así como de puestos en mercados y tianguis de la ciudad de Querétaro.
En estos lugares resulta posible encontrar desde hojas de papel arroz y pipas de diversos materiales, hasta humificadores, encendedores, molinillos y demás productos para el consumo de marihuana.
Los productos más vendidos y económicos son “las sábanas”, hojas de papel que sirven para forjar un “gallo”, el cual puede ser de arroz, cáñamo o maíz, los cuales se ofrecen incluso con sabores, desde naturales hasta frutales, con precios que van desde los 10 hasta los 100 pesos, dependiendo la marca y tipo de papel.
Otro de los productos más comunes son los “hitters weed”, también producidos de diversos materiales como madera, hueso, minerales, metales, y sin duda los de vidrio, mismos que se han vuelto muy populares dado que se pueden fabricar con distintas formas. Se trata de pipas sencillas que se consiguen desde los 20 hasta 150 pesos, dependiendo del material y acabados de los que estén elaborados.
El “bong” es otro ejemplo de la cultura cannábica. Es otra forma de pita donde se utiliza como filtro agua, por lo que también es un producto muy solicitado, aunque su precio depende de la calidad, tamaño y variedad; también se emplean las máscaras antigases pero a la inversa, porque son adaptadas para fumar marihuana y que la persona pueda absorber todo el humo posible sin que este salga al ambiente.
Algunos productos muy sencillos se encuentran desde los 50 pesos, pero también los hay hasta los muy elaborados y con calidades de cristales, boquillas, dispensadores y válvulas pueden superar los mil pesos
Los humificadores se han adaptado dentro de la cultura cannábica y su uso se ha comenzado a popularizar, este tipo de productos es más costoso, por lo que se encuentran en el mercado desde los 400 hasta en varios miles pesos.
Pese a los tabúes, existen productos para el consumo recreativo y medicinal, por eso muchos anhelan que algún día se vuelva legal y de forma libre disfrutar del 420.